Escribir sobre tu empresa, una buena forma de liberarte de él

Tabla de contenidos

No todo va necesariamente siempre bien en el mundo empresarial. Burnout, Big Quit, etc. compiten por el primer puesto en el podio de riesgos psicosociales asociados al trabajo. El fenómeno no es exclusivo de España y parece duradero.

Entre las soluciones está, por supuesto, revisar la gestión y apostar por una dirección más benévola. Siendo así, las empresas más avanzadas en este campo, o quizás solo más preocupadas que otras por convertir esa nueva gestión en un elemento de la marca, deben devolver el gusto por el trabajo a sus empleados.

Pero hay una manera mucho más sencilla de vivir mejor en una empresa, y es escribir sobre lo que allí vivimos para “liberarlo”. Sin embargo, evidentemente, esto requiere tomar algunas precauciones.

 

El mundo empresarial ya no te hace soñar

Al menos, eso es lo que podríamos creer si miramos la evolución de las estadísticas relativas a los riesgos psicosociales, las famosas RPS. Casi 3 millones de empleados se ven afectados por alguna forma de desencanto con la empresa en la que trabajan.

¡Eso es casi un tercio de todos los empleados! En otras palabras, 3 millones de personas se sienten agotadas y superadas por su trabajo (el famoso burnout). Pero eso no es todo; también podemos agregar el Big Quit (el boom de dimisiones) y el “acto your salary” (o solo hacer aquello por lo que te pagan). En definitiva, tantas palabras para expresar el disgusto generalizado en el mundo corporativo.

Evidentemente, para cada problema hay una solución. Es por ello que las empresas han reaccionado sin demora para intentar contrarrestar tal dificultad.

Para ello, se han embarcado en nuevas formas de gestión destinadas a remediar estos trastornos.

 

Aparición de nuevas formas de gestión

La creciente ineficiencia de los métodos de gestión tradicionales ha dado lugar a toda una serie de nuevas formas de hacer las cosas para supervisar al personal y mantener su compromiso.

Asistimos así al florecimiento de todo tipo de recetas “impuestas” por los intelectuales cargados de diplomas y procedentes de las grandes consultoras. Estas ofertas de solución se amontonan en las mesas de los directivos de las empresas, pero vienen acompañadas de honorarios siempre astronómicos. Pero, ¿qué es lo que prescriben estos expertos para que los empleados vuelvan a la normalidad?

Leer también:  Resumen del libro ¿Quién se ha llevado mi queso? de Spencer Johnson

Escribir sobre tu empresa, una alternativa a la gestión de la felicidad

¡La felicidad, por supuesto! Han aparecido los llamados “gestores de felicidad” corporativos o “Chief Wellbeing Officers”, cuya función es llevar a cabo una gestión positiva.

Sin embargo, los empleados de una de estas nuevas empresas que apuestan por la felicidad puede que vean la situación peor, pues sus problemas individuales persisten y la empresa no hace nada por solucionarlo, simplemente intenta colar trucos de pensamiento positivo.

¿Qué otras cosas pueden hacer entonces los empleados para superar su disgusto corporativo?

¡Escribir! Sabemos que leer es curativo, así lo dicen los expertos en biblioterapia. No les falta razón, pues la lectura en realidad te ayuda a superar muchos retos personales. Ahora imagínate cómo podría ayudarte escribir también.

 

Atrévete a utilizar la escritura terapéutica

Amélie Nothomb

¿Nada va bien en los negocios? Tu jefe se mete contigo constantemente, tus colegas se burlan de ti y te hablan mal, ¿qué pasaría si escribieras un libro sobre ello? Amélie Nothomb, una autora que no necesita presentación, describe una situación parecida en su libro. Estupor y temblores publicado en 1999.

Ella cuenta su experiencia como oficinista en una empresa japonesa. Gran admiradora de su cultura, tropieza con sus costumbres y prejuicios cuando decir ir a trabajar allí como cualquier si fuese una empleada japonesa más.

Sin entrar en detalles sobre los factores que explican estas dificultades, digamos simplemente que ella supo minimizar el fracaso que supuso esta experiencia gracias al relato que contó sobre ella. En definitiva, al convertirlo en algo muy divertido, le quitó todo dramatismo.

Es más, supuso un paso, que no puede ser más positivo, en la construcción de su personalidad y un hito importante en su carrera como escritora. En otras palabras, la lección que nos dio con este libro es que, al atrevernos a escribir las cosas peores o extremadamente desagradables que nos suceden, indiscutiblemente nos damos los medios para distanciarnos de ello y comprender sus motivaciones.

 

Precauciones que debes tomar al escribir sobre tu empresa

Evidentemente, no escribes sobre tu empresa sin tomar algunas precauciones. En primer lugar, en el contexto de la escritura terapéutica, se escribe para uno mismo y para liberarse de una mala experiencia, no para ajustar cuentas o hacer públicos los resultados de una investigación.

Leer también:  Resumen del libro "El cuarto de atrás" de la autora Carmen Martín Gaite

Anonimizar el contexto empresarial

Por tanto, una de las primeras precauciones a tomar es anonimizar a todas las personas que conozcas y a la propia empresa. Esto no resta interés a la historia y, además, facilita el proceso de distanciamiento.

De hecho, al eliminar cualquier riesgo de controversia, se libera la creatividad del autor, que se siente empujado a centrarse en los mecanismos que intervienen en los comportamientos y actitudes en lugar de querer “hacerse un nombre”. La empresa se convierte entonces en un contexto como cualquier otro y en el simple marco de una aventura individual.

Tener certeza de lo que estamos contando

Las experiencias que vivimos en una empresa alimentan en su mayoría el acervo de sentimientos que determinan el deseo de poner o no un pie allí cada mañana para poder así recibir nuestro sueldo a final de mes. Si hablamos aquí de sentimientos es porque un sentimiento puede ser muy diferente de una persona a otra, aunque correspondan a un mismo acontecimiento.

Todo depende, de hecho, de las vivencias de cada cual, de los traumas familiares, del carácter, etc. En otras palabras, nada impide que al escribir sobre una empresa se desarrollen, a su manera, los sentimientos que esta genera, pero los hechos que están en el origen deben ser exactos y verificados.

 

Dar tus fuentes al escribir sobre tu empresa significa investigarla

Llevar a cabo una investigación sobre su empresa es un escenario un poco alejado de la docuficción al estilo Amélie Nothomb. Una investigación describe una realidad, pero sin pretender convertirla en una obra literaria. Lo que importa es mostrar en qué consiste lo vivido en tu empresa, sustentando tu versión con pruebas irrefutables.

Estas son las famosas fuentes, que nos permiten citar hechos, así como personas y entidades existentes por su nombre. Ten en cuenta que no se pueden citar fuentes de cualquier forma. Es necesario indicar la “vía de acceso” que permite al lector encontrar por sí mismo, si lo desea, el texto de la cita o del documento citado. Además, cuando proceda y dependiendo de la importancia de la cita, también deberán respetarse los límites establecidos por la protección de los derechos de autor.

Leer también:  Las mayores ventajas de la autopublicación para los autores

 

Respetar el marco legal

Por último, cuando las fuentes citadas sean testimonios que no hayan sido objeto de publicación anterior alguna, es necesario asegurarse de que sus autores acepten formalmente la referencia a ellas. Naturalmente, debemos disponer de una transcripción, escrita o grabada y accesible en la medida de lo necesario.

Sin embargo, estas precauciones aún pueden resultar insuficientes. Cualquier escrito, especialmente uno que pueda generar controversia, puede traerte una denuncia.

Por lo tanto, es recomendable, sobre todo cuando hay mucho en juego, pedir a un abogado que dé su opinión legal sobre el texto que pretendemos publicar.

Escribe sobre tu negocio autopublicando tus memorias.

Es posible que desees escribir sobre tu negocio simplemente para preservar el recuerdo de los buenos y malos momentos que pasaste allí. Nada podría ser más normal si se suman las innumerables horas que pasamos allí. El trabajo, aunque la manera de verlo haya evolucionado enormemente, sigue siendo, de hecho, más propio de la naturaleza humana que cualquier otra actividad.

La vida florece a través del trabajo.

Esto escribió Arthur Rimbaud en Una temporada en el infierno. Entonces, ¿por qué no regalarse a usted mismo y a quienes lo rodean el ramo de flores que una vida de trabajo le ha permitido recoger mediante la autoedición del manuscrito de sus momentos más memorables?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Cuál es tu maxima cualificación para este resumen?
5/5
Facebook
Twitter
Pinterest
WhatsApp
Telegram