Resumen de «Pregúntale a Alicia: El Diario Intimo de Una Joven Drogadicta»

Resumen de Pregúntale a Alicia El Diario Intimo de Una Joven Drogadicta
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Pregúntale a Alicia es una novela escrita a modo de diario y cuya autoría sigue siendo anónima. Este hecho hace que lo narrado en los diarios se perciba como más cercano y real.

La crudeza con la que la protagonista, sea o no una persona real, cuenta lo que le ocurre, cómo vive su adicción a las drogas y las emociones que la recorren en cada momento, han convertido a esta novela en un referente. Un referente no solo literario, sino también social, ya que pone voz a muchos adolescentes que, caigan o no en las drogas, se encuentran en una época de cambios, de dudas y de inseguridades.

Aunque la novela se publicó por primera vez en 1971 (la primera edición española data de 1972 y se imprimió en Barcelona), es una historia que sigue siendo relevante.

Si quieres saber más sobre Pregúntale a Alicia, acompáñanos en este resumen y análisis de la obra.

 

 

Pregúntale a Alicia: sinopsis

Pregúntale a Alicia es una novela en la que la protagonista, Alicia, nos cuenta, a través de sus diarios, cómo es su vida.

Una vida que está marcada por las inseguridades y por una sensación de que nadie le comprende. Una combinación de estos dos aspectos, y de otros muchos, llevan a Alicia a drogarse con cada vez más asiduidad, hasta el punto de que desarrolla una adicción.

Como la enfermedad que es, la adicción destroza la vida de Alicia y de quienes le rodean, llevándole a situaciones de peligro y a rodearse de personas que, a diferencia de su familia, no la quieren.

Alicia: el diario de una joven drogadicta: resumen 

Pregúntale a Alicia es, efectivamente, el diario de una joven drogadicta. No obtante, cuando Alicia empieza a escribir su diario, solo es una adolescente confundida, insegura y que quiere gustar al chico del que está enamorada.

Esas inseguridades y esa confusión le llevan a sentirse incomprendida por su familia, con la que siempre había tenido buena relación. La situación no mejora cuando cambia de colegio y le cuesta hacer amigos. Su afán no solo por encajar, sino por evadirse y dejar de sentir tristeza, terminan acercándola peligrosamente a las drogas.

Lo que al principio era un “juego”, algo que solo hacía de fiesta, se convierte en una adicción. Las drogas le acercan a personas que también consumen, por lo que Alicia entra en un entorno temerario, llegando incluso a vender drogas a niños y a prostituirse para ganar dinero.

En varias ocasiones Alicia intenta rehabilitarse, y lo consigue durante un tiempo. Su familia siempre le acoge con los brazos abiertos y trata de sacarla del mundo de las drogas, pero el pasado de Alicia siempre termina atrapándola, pues su cuerpo y su cerebro le piden drogas. Además, aunque ella no quiere que sea así, las drogas son su único medio para olvidarse de sus miedos, como el de la muerte o el abandono.

Durante un último intento de desintoxicación en el que parece que está teniendo éxito y que está llevando a Alicia a plantearse un futuro sin drogas, la protagonista deja de escribir en el diario. En su última entrada explica que se encuentra mejor y que ahora su objetivo es formarse como psicóloga para ayudar a jóvenes que estén atravesando lo que ella. El diario, dice, le ha acompañado durante una importante etapa de su vida y ha sido el único que la ha escuchado, pero ahora está dispuesta a expresarse y a compartir con otras personas.

En el epílogo del libro se nos cuenta que Alicia apareció muerta en su habitación. Se entiende que por una sobredosis, pero no se especifica nada más.

Pregúntale a Alicia: resumen largo

Escribir un buen resumen de un libro como Pregúntale a Alicia es complejo, ya que está escrito a modo diario y no tiene una estructura específica. En este sentido, como es lógico, recuerda a El diario de Anna Frank. Es por ello que en este resumen detallado de Pregúntale a Alicia no podemos acudir a los capítulos, puesto que no los hay, pero sí destacar los eventos más relevantes que la protagonista narra a través de las entradas de su diario.

Primeras entradas del diario

En las primeras entradas de su diario, Alicia cuenta que ha decidido empezar a escribir para poder expresar lo triste que se siente.

Cuenta cómo su amigo Roger, del que estaba secretamente enamorada, le propuso hace un plan. Alicia pensó que era una cita, pero Roger le dejó pronto claro que no lo era, y que no sentía nada romántico por ella. Esto rompe el corazón de Alicia, que se siente sola e incomprendida por parte de todo el mundo, incluidos sus padres.

La mudanza

Los padres de Alicia le dicen que se van a mudar a una nueva casa, pues su padre ha aceptado un nuevo puesto como decano en una universidad.

En cuanto a Roger, Alicia sigue pensando en él, y cree que, si logra adelgazar, él se fijará por fin en ella y será entonces ella la que pueda tomar la decisión de salir con él o, como venganza, decirle que no.

Empezamos a ver cómo el cuerpo y la comida obsesionan a Alicia.

Un nuevo comienzo

Alicia cuenta cómo todo parece estar cambiando. La mudanza está al caer, ha perdido algo de peso y ha mejorado sus notas.

Sin embargo, un día, su madre le dice a Alicia que debe dejar de adelgazar tanto, aunque ella escribe que opina que perder algún kilo más le vendrá bien.

Habla por primera vez sobre el sexo, y lo hace desde el interés pero sin un deseo extremo. Ha oído cosas sobre cómo es, pero está decidida a que no perderá la virginidad con nadie que no sea Roger.

La mudanza

A pesar de lo emocionada que parecía estar, Alicia llena de sollozos su diario ante la perspectiva de dejar su casa. La mudanza es inminente y empiezan a asaltarle dudas sobre si podrá ser feliz en otro lugar, lejos de los que siempre han sido sus amigos y también de sus abuelos.

Su mayor miedo es no ser aceptada en un nuevo grupo social, que le hagan el vacío y ser una desgraciada.

La nueva casa

La llegada a la nueva casa es algo caótica, y también lo es el primer día de clase de Alicia. Escribe que nadie le hizo caso ni le dirigió la palabra, lo que la hizo sentir extremadamente mal y enajenada. Esta sensación aumenta cuando ve que sus hermanos y su madre sí han empezado a relacionarse con nuevas personas, mientras que ella no está a gusto con nadie, ni siquiera con su propia familia.

Anota que, además, ha engordado.

Gerta

Alicia, finalmente, conoce a una chica llamada Gerta en el instituto con la que se siente identifica, ya que, escribe, ambas son igual de dramáticas.

Aunque en el colegio las cosas mejoran un poco, Alicia explica que en casa todo sigue igual de tenso. Su madre se muestra muy exigente con ella, especialmente con sus notas. Alicia piensa que no hace más que compararla con sus dos hermanos, y asume que ella es la oveja negra que hay en todas las familias.

Beth

Alicia entabla amistad con otra chica. Se llama Beth, es judía y es sumamente responsable. Alicia explica que se siente muy cómoda con su nueva amiga y cree que su madre también la aprobará, algo que no ocurre con Gerta. Añade que el hecho de no estar ya tan unida a su madre le pone triste.

En otra entrada posterior del diario, Alicia escribe que, efectivamente, su madre y su padre se quedaron muy impresionados, y para bien, cuando les presentó a Beth. La vieron como lo que es, una joven encantadora y con la que se puede hablar de literatura, de arte, de poesía, de política o de cualquier otra cosa.

Con ella, Alicia habla de religión pero también de sexo. En el judaísmo, según le ha explicado Beth, la mujer no puede tener relaciones hasta el matrimonio y, en caso de no cumplir con ello, su marido podría abandonarla (igual que ocurría en la Antigüedad clásica). Esa situación le genera muchas pesadillas a Beth, cuyo mayor miedo es que su futuro novio la rechace.

Alicia cuenta que Beth le presentó a un chico judío (Sammy) y que los tres fueron al cine, aunque la cita no fue demasiado bien.

Durante el verano Beth se va a ir de campamento, algo que a Alicia le llena de pena porque sabe que la echará de menos.

El verano en casa de su abuela

Alicia ha ido a pasar el verano en casa de su abuela y, cuenta, se aburre muchísimo. Sin embargo, ha pasado algo diferente y que le ha sacado de la rutina.

Una joven de la zona a la que ya conocía, Jill Peterse, le invitó a una fiesta en la que se lo pasó muy bien. Además, el resto de personas invitadas fueron amables con ella y la integraron. Lo que no fue tan agradable fueron los efectos de un zumo que tomó que, como luego descubrió, contenía LSD. Escribe que sintió fuertes sudoraciones, mareos y dificultades para respirar, como si algo le estuviese presionando el pecho. Jill solo le dijo que disfrutase del viaje, que había tenido suerte porque diez de los catorce zumos llevaban droga y a ella le había tocado uno de ellos.

Alicia recuerda que se puso a reír, y a observar unas luces de colores que aparecían en sus techos. Cuando intentaba hablar, nada de lo que decía tenía sentido ni era lo que pensaba que estaba diciendo. Es como si su cerebro y sus palabras no conectasen.

De vuelta en casa, Alicia escribe que se durmió profundamente y que, al día siguiente, concluyó que la experiencia fue divertida, pero que no sentía la necesidad de volver a probar LSD, ya que ha escuchado que tienen efectos muy negativos.

A pesar de esa primera negativa que Alicia escribe en su diario, en las siguientes entradas explica que ha vuelto a drogarse, llegando incluso a inyectarse una sustancia. Al principio, expresa, le dio miedo, pero luego se dejó llevar.

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Aunque la fecha de vuelta con sus padres está llegado, Alicia decide alargar un poco su estancia, ya que su abuelo ha tenido un pequeño susto con su corazón y quiere quedarse a ayudar. Esto le lleva a escribir sobre la muerte y sobre si hay vida después de ella.

En cuanto a las drogas, cuenta que es plenamente consciente de que es malo, pero también reconoce que, drogada, se siente feliz. Se promete, por tanto, dejar de consumir en cuanto vuelva a su rutina normal.

El regreso a la vida “normal”

Tras el verano, Alicia se reencuentra con Beth, aunque esta se muestra algo distante. La razón es que tiene un novio y pasa todo el día con él.

Alicia, entonces, dice que ha conocido a otra amiga, a Chris, que trabaja en una tienda y que, igual que ella, tampoco tiene muy buena relación con sus padres.

De hecho, Alicia escribe que sus padres quisieron hablar con ella porque estaban preocupados y angustiados, aunque ella sentía que no eran capaces de comunicarse de verdad con ella.

Alicia, gracias a la influencia de Chris, encuentra trabajo en la tienda y, además, se vuelven las chicas más populares del colegio. El problema es que esa influencia no es del todo positiva. Con Chris, Alicia sigue drográndose para mantener su energía alta a pesar de que apenas comen, y también para pasarlo bien y estar feliz.

Es Chris la que le presenta a Richie, un joven con el que fuman hierba para relajarse.

Richie

Alicia siente algo por Richie y, cuenta también, Chris está enamorada de Ted, otro joven del grupo.

Junto a ellos, Alicia explica que va a montar una especie de negocio. Dejará de trabajar en la tienda y se pondrá a vender marihuana y ácido con ellos.

Finalmente, escribe Alicia, Richie y ella están saliendo y mantienen relaciones. Lo único que parece no gustarle a Alicia, aunque no lo dice explícitamente, es que siempre se drogan para tener sexo.

Vendiendo y consumiendo

Alicia empieza a vender droga, pero dice que no se siente cómoda en según que situaciones, como la de vender droga a niños pequeños.

Todo sigue torciéndose cuando Chris y ella sorprenden a Ted y a Richie teniendo sexo.

Las dos deciden entonces alejarse de Ted y Richie e, incluso, denunciar a este último a la policía. Después, se irán a San Francisco. Alicia espera así poder dejar atrás las drogas y también a su familia. Antes de irse, Alicia cuenta que ha dejado una nota a su familia despidiéndose y contando todo lo que sabe sobre Richie, por si este intentase dañarles de algún modo.

San Francisco

Chris y Alicia han llegado a San Francisco y Alicia explica que están en la búsqueda de un empleo.

El trabajo que encuentran es en una tienda de lencería cuya dueña, Sheila, parece una modelo.

A pesar de que están lejos, Alicia muestra tener miedo de Richie y de que este quiera vengarse por haberlo denunciado. Esta idea le hace prometerse a sí misma que no quiere volver a drogarse, pues todos sus problemas han venido por el abuso de sustancias.

Con las recomendaciones de Sheila, Alicia escribe que ha logrado cambiar de trabajo a uno un poco mejor pagado. Ahora trabaja en una joyería de lujo a la que acuden muchos hombres ricos que, en lugar de comprar, le hacen propuestas sexuales.

En una entrada, Alicia reconoce que ha vuelto a drogarse en una fiesta organizada por Sheila, su antigua jefa. Haber caído otra vez le hace sentir mal, pero se consuela diciendo que al menos no había niños. Escribe que intentó evitarlo, pero que nada más su cuerpo olió la droga, su cerebro empezó a pedírsela.

Las fiestas de Sheila

Alicia cuenta que todas las fiestas de Sheila siempre implican drogas. Empezó siendo solo marihuana, pero una noche terminó consumiendo también heroína. En esa ocasión, Alicia cuenta que algo muy malo ocurrió. Mientras estaban drogadas, incapaces de moverse y como flotando en una nube, amigos de Sheila aprovecharon para violarla a ella ya Chris.

Para Alicia eso ha sido un antes y un después y, escribe, ha prometido con Chris no volver a exponerse nunca a esos ambientes. Las dos amigas deciden, además, mudarse y abrir su propia tienda.

La tienda

El negocio de Chris y Alicia parece ir bien, escribe la protagonista.

Alicia explica que, al escuchar una canción y ver la decoración de navidad, que está a punto de llegar, se ha dado cuenta de lo mucho que necesita volver a casa y ver a su familia. Sabe que Chris se siente igual.

Tras darle muchas vueltas, Alicia escribe que decidió llamar a su madre y que han organizado la visita para esa misma semana.

De vuelta en casa

Después de que sus padres fuesen a buscarla en su automóvil, Alicia pasa las navidades en su casa, con su familia. Se siente arrepentida y sabe que es el momento de cambiar las cosas. Su madre, además, ya no la trata como una adolescente problemática, sino como una persona adulta.

Decide, pues, aprovechar el nuevo año para hacerse una promesa, volver a tener una vida plena.

La vida “normal”

Alicia cuenta que el retomar las clases está yendo entre bien y mal. Ella tiene ganas, pero el resto de estudiantes siguen viéndola como una vendedora de drogas, y se le acercan para pedirle.

Una de esas estudiantes es Lane, cuya insistencia en comprar drogas ha agobiado tanto a Alicia que hasta su madre, sospechando algo, le ha pedido que esté unos días sin ir al instituto.

La recaída

Alicia escribe que Chris y ella han vuelto a fumar. No se siente orgullosa de ello, pero no puede evitar desear la droga. Ahora, escribe, es ella la que le pide a Lane droga.

En una entrada posterior, Alicia escribe que han arrestado a Lane por vender, aunque Chris y ella han encontrado otras formas de conseguir droga. Esas otras formas es prostituirse a cambio de sustancias, por lo que Alicia, cuenta, ha empezado a tomar la píldora.

La protagonista escribe que, estando en casa de Chris, unos policías hicieron una redada y las acusaron de consumir y traficar con droga. Aunque ellas lo han negado todo, la madre de Alicia ha tomado la decisión de llevarla a un psiquiatra.

Alicia se siente vigilada y está harta de tener que ir y volver a la escuela siempre con su hermano Tim, una norma que ha puesto su madre para evitar más disgustos. Como venganza, Alicia escribe que ha decidido empezar a iniciar a su hermano en el consumo de drogas; ya le ha dado un “caramelo”.

Perdida

Alicia escribe que no sabe muy bien dónde ni cómo está. Cree que está en Denver y solo tiene algo de dinero, que recuerda haberle robado a su padre. Tiene memoria de haber estado con otros chicos y haberse drogado con ellos, pero ahora está sola y le ha bajado la regla.

Deambulando, ha logrado llegar a un lugar donde le dieron ropa limpia, una inyección, vitaminas y productos higiénicos. Allí conoce a una tal Doris, que solo tiene catorce años. Con ella entabla una especie de amistad en la que lo que les une es la droga. Juntas se meten ácido, cuenta Alicia.

Cuando se quedan sin droga salen a buscarla con ansiedad. Alicia escribe que está desesperada y que, en cuanto consiga algo de dinero, regresará con su familia. Se ha dado cuenta de que, en comparación con lo que Doris le cuenta de su historia personal, su familia nunca fue mala con ella y siempre han intentado cuidarla.

Alicia cuenta que ha ido con Doris a una fiesta. Para llegar allí pidieron a un camionero que las llevase, pero ese hombre solo quería violar a Doris. Cuando consiguieron escapar, explica Alicia, se unieron a otro grupo de jóvenes con los que se drogaron en la fiesta. Alicia no recuerda mucho, solo que había gente teniendo sexo.

Alicia escribe que se siente fuera de sí, que no logra ni siquiera entenderse a sí misma. Reconoce que, a cambio de droga, se acuesta con cualquiera, y que a su alrededor solo se acumulan personas igual de drogadas y medio muertas que ella. Se está dando cuenta de que está en una espiral que acabará con ella, igual que está acabando con la vida de mucha gente.

Un nuevo regreso

Gracias a un religioso que se dedica a ayudar a drogadictos, Alicia consigue hablar con sus padres y regresar a su casa.

Escribe en el diario que ahora sí que está convencida de querer abandonar su vida llena de drogas y apreciar el amor que sus padres, a pesar de todo, le profesan. Explica que se ha duchado y se ha puesto ropa decente para que, cuando sus padres vengan a por ella, no se asusten.

Escribe también sobre una conversación que ha tenido con otro joven drogadicto que también está recuperándose. Se llama Mike y le ha explicado que, en su caso, empezó a drogarse y terminó huyendo de su casa porque se sentía oprimido por su familia. Ahora, el deseo de Mike, como el de tantos otros, era volver a su casa, aunque no sabían cómo dejar las drogas.

Tras ser testigo de tantos jóvenes que viven en la calle y se drogan, Alicia piensa que debería estudiar psicología para ayudar a adolescentes como ella. Quiere que todo lo que ha vivido sirva para algo.

Explica que, releyendo entradas anteriores de su diario, no se reconoce en esa otra Alicia y tiene miedo de que su cerebro se haya estropeado para siempre.

Un nuevo diario

Alicia comienza un nuevo diario, en el que explica que está emocionada por estar en casa, con su familia y en esos lugares comunes y conocidos. Admite que se ha dado cuenta de que el viaje “fabuloso” que vives con las drogas es momentáneo y que, lo que se pierde por el camino es mucho. Promete que, cuando sea psicóloga, avisará de ellos a los jóvenes.

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Las pesadillas

Alicia empieza a tener sueños raros. En su diario narra que le dan miedo porque, en ellos, aparecen escenas violentas y extremadamente sexuales.

En otra entrada, cuenta que se ha encontrado con Jan y que le ha invitado a una fiesta. Alicia ha rechazado la invitación, pero ha notado que Jan la miraba con cara de saber que regresaría.

Es consciente de su fama y de cómo muchas personas ahora son drogadictas porque ellas les vendió sustancias y los inició en este mundo.

La muerte del abuelo

Alicia escribe que, tras un fallo cardiaco, su abuelo ha muerto. La idea de la muerte sigue angustiando a Alicia y le cuesta encontrar explicación a la vida y al hecho de que, de un día para otro, el cuerpo de su querido abuelo esté en una urna.

La relación con su madre y padre parece estar mejorando y están compartiendo momentos y conversaciones. Con ellos, Alicia está empezando a abrirse y siente que le van a seguir apoyando.

Un día, en la biblioteca, Alicia explica que ha conocido a un chico llamado Joel. Tiene dieciocho años y parece de fiar, así que sus padres lo invitan a cenar.

Decir adiós

La casa de sus abuelos se ha vendido, y para Alicia esto ha sido complicado, pues implica despedirse de muchos recuerdos.

Alicia, escribe, estuvo cuidando de unos niños de su vecindario cuando, la que solía ser la niñera habitual (Jan), apareció drogada e insistió en ser ella quien les cuidase también esa noche, pues necesitaba el dinero. Alicia enseguida llamó a sus padres para que se la llevasen.

Tras este incidente, Alicia está sufriendo bullying, pues Jan ha puesto a todo el mundo en su contra para vengarse. 

La muerte de la abuela

Tras un tiempo delicada de salud, la abuela de Alicia muere, dejando a toda la familia desconsolada.

La relación con Joel, tras haberse enfriado un poco, vuelve a retomarse con normalidad. Alicia espera que puedan estar juntos, y bien.

Las amenazas en el colegio persisten, escribe Alicia. Se han vuelto peores desde que todo el mundo piensa que ella dio el chivatazo a la policía para que detuviesen a unos traficantes.

Una recaída inconsciente

Alicia sigue teniendo pesadillas en las que los gusanos se la comen.

Un día, cuenta que cuando se despertó no se reconocía en el espejo. Tenía la cara llena de heridas y le faltaba pelo en algunas partes. Su padre le explica que cree que alguien le drogo sin ella saberlo. Alicia recuerda que aceptó chocolate de la madre de Jan.

Los padres de Alicia han decidido enviarse a un centro hospitalario en el que pueda recuperarse totalmente. Ese centro, tal y como explica Alicia, es un centro psiquiátrico, algo que le aterroriza y le hace creer que está loca.

El final

Alicia escribe que en el centro está hablando mucho tanto con su doctor como con otros internos. Esto parece estar ayudándole y supone que su regreso a casa es inminente.

En una entrada posterior, Alicia explica que ya está en casa y que ha conocido a un joven llamado Fawn. Este le ha invitado a ir a la piscina. Alicia considera que es un buen chico y esto le hace tener esperanzas de poder relacionarse con otro tipo de personas y no solo con drogadictos. A pesar de todo, Alicia se siente insegura y teme no caer bien o ser rechazada, sobre todo si se entera de su historia.

Alicia cuenta en una última entrada en la que decide que va a dejar de escribir, ya que se ve lo suficientemente madura como para compartir sus emociones con otras personas y no tener que recurrir al papel para ello. Da las gracias al diario por todas las veces que le ha salvado.

Epílogo

En un epílogo que ya no forma parte del diario, nos enteramos de que Alicia ha muerto. Falleció tres semanas después de dejar de escribir en su diario.

Sus padres se la encontraron sin vida.

No obtenemos respuestas sobre las causas de la muerte, si fue una sobredosis accidental, un suicidio o si alguien la obligó a drogarse.

La única conclusión que tenemos es que Alicia es una de las tantas víctimas de las drogas.

Personajes de Pregúntale a Alicia

Como es lógico, Alicia es el personaje al que más y mejor conocemos. No solo eso, sino que al resto de personajes los conocemos a través de sus ojos. Ella es la protagonista y la narradora de un modo único, ya que lo que leemos es su diario.

En consecuencia, todo lo que sabemos sobre su familia, amistades y personas con las que se encuentra es según cómo ella lo percibe. Si, además, tenemos en cuenta que gran parte de lo que escribe lo hace quizá no drogada, pero sí desde la visión de una adolescente adicta y cuyo cerebro está siendo dañado, es lógico pensar que la opinión de Alicia puede estar algo sesgada. Esto, sin embargo, no es algo negativo, sino que nos permite entenderla mejor y empatizar con ella.

Alicia

Alicia comienza su diario siendo una adolescente de unos 15 años. Se muestra insegura y le afecta mucho lo que el resto pueda decir u opinar de ella. Por ejemplo, sufre cuando su amigo (y el chico que le gusta) le dice que no quiere ser su novio, pero también influye mucho en su estado de ánimo, lo exigente que son sus padres (especialmente su madre).

Siente que nadie la escucha ni se esfuerza por comprenderla. Todas esas emociones que no sabe cómo gestionar la llevan a las drogas. Su personalidad se va tornando cada vez más violenta, algo que comprobamos analizando las palabras que usa para describirse a sí misma (expresa en varias ocasiones que se da asco) y al resto.

La familia de Alicia

Aunque Alicia tiene también dos hermanos, de quienes más habla son de sus padres y sus abuelos. Por los comentarios que hace Alicia, podemos deducir que su familia es acomodada y que gozan de una buena situación económica. En este sentido, es interesante ver cómo el libro muestra que las drogas atacan a cualquiera.

De sus padres dice que no la comprenden (ni hacen ningún esfuerzo para lograrlo) y que además siempre la critican (por ejemplo, comentando su estilo de vestir o su pelo). Alicia, aunque no lo quiera demostrar o decir claramente, intenta buscar su aprobación, pero la sensación de no ser nunca suficiente para ellos la hunde. Su madre, especialmente, se muestra siempre muy exigente con Alicia y, en general, muy obsesionada con aparentar.

En cuanto a sus abuelos, Alicia tiene una muy buena relación con ellos y los adora. A través de ellos entra en contacto con la muerte y con la posibilidad de que esta, tarde o temprano, llegue. Esa idea le aterroriza y es una de las que intenta acallar tomando drogas.

Las amistades de Alicia

A lo largo de libro, Alicia entabla amistad con diferentes personas.

Algunas, como Beth, son buenas influencias, pero Alicia termina sintiéndose abandonada por ellas. Otras amistades, como Chris, no son, para nada, buena influencia.

Lo que sí que todas sus amistades tienen en común es que Alicia, de un modo u otro, intenta emularlas (su vestimenta, su buena letra, su independencia…).

Análisis de los temas que se tratan en Pregúntale a Alicia

A través de la mirada y las palabras de su protagonista, Pregúntale a Alicia abarca varios temas. Son todos temas muy relacionados con la adolescencia, con el crecer y, por supuesto, con el papel que las drogas llegan a tener en la vida de una persona, sobre todo si esta es, aún, una niña.

La búsqueda de identidad

Uno de los temas centrales del libro es la búsqueda de identidad. Es un tema recurrente en novelas cuyos protagonistas son adolescentes o niños (ya lo vimos en Manolito Gafotas o El guardián entre el centeno), por lo que no es raro que también lo sea en Pregúntale a Alicia.

Desde el inicio, incluso antes de que empiece a drogarse, Alicia se muestra pérdida. No sabe quién es y siente que está atravesando en solitario una etapa determinante en su vida, sin nadie que le acompañe. Las drogas se convierten en el único modo de poder surfear todas esas emociones que no entiende y que le sobrepasan. Termina pensando que las drogas son ellas.

Una de las partes más bonitas del diario es cuando Alicia, releyendo lo que había escrito, se da cuenta de que no se reconoce en sus palabras. Esa sensación de estar totalmente perdida es la que le hace querer cambiar.

La presión social

Como la mayoría de las adicciones, especialmente cuando estas se inician en edades tan tempranas, Alicia entra en contacto con las drogas por la presión social. Su obsesión era encajar y encontrar amigos, por lo que no dice no a las drogas.

Cabe decir que la primera vez que consume lo hace sin saber y sin ser consciente de que lo que estaba bebiendo contenía LSD.

Esa incapacidad de decir no y de ceder a la presión social se repite en otros momentos de la novela.

La familia

En la novela la familia se presenta como una institución importante, incluso cuando las relaciones entre los miembros de la familia no son buenas.

Al principio, cuando Alicia no se encuentra a gusto con sus padres, estos siguen siendo fundamentales para ella. El hecho de que no la escuchen ni la comprendan la lleva en cierto modo a drogarse.

Del mismo modo, saber que su familia sigue ahí ayuda a Alicia a intentar dejar atrás su adicción.

El consumo de drogas

Durante la mayor parte del diario Alicia es drogadicta, por lo tanto, las drogas son un tema de la novela.

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Lo son, eso sí, desde la concienciación. Todos los capítulos narrados dejan ver el peligro de la droga. Incluso cuando Alicia solo está tonteando con algunas sustancias y se lo pasa bien, ya se nos deja ver que drogarse nunca es la solución y que acarrea grandes problemas.

Este enfoque es lógico que sea así porque, aunque el libro sigue siendo anónimo, sí que se ha aceptado que fue escrito por profesionales de la psicología (así lo afirmó el periódico The New York Times en un artículo). De hecho, es Beatrice Sparks, psicóloga de Estados Unidos, la que siempre se ha presentado como la editora de la novela.

Según algunos periodistas y ella misma, Sparks habría usado diarios de sus pacientes (y sus propias anotaciones) para crear la obra, aunque hay quien sigue afirmando que la obra es totalmente ficción. Es por ello que, si se consultan los derechos de autor en el depósito legal (y en otros muchos registros o descripciones del libro) el nombre de Sparks aparece como el de la escritora (aunque en otras ediciones como autor solo aparece la palabra “Anonymous”).

En cualquier caso, la autoría sigue siendo incierta. No obstante, hay acuerdo de que fue escrita para divulgar sobre la dura realidad de las drogas, y no solo sobre la ciencia que hay tras una sustancia estupefaciente. Es por ello que el libro pertenece al género de la literatura juvenil y está escrito con un lenguaje sencillo que pueda entender el público objetivo, que son los adolescentes a los que se intenta educar.

Por qué leer Pregúntale a Alicia

Pregúntale a Alicia es un libro que, si permanece en librerías de todo el mundo, es por todo lo que enseña.

Aunque sin pretender ser uno de los tantos libros de texto y académicos sobre los efectos nocivos de la droga, esta novela tienen un claro objetivo didáctico. El modo en el que consiguen este objetivo, fuesen quienes fuesen sus autores, es con una novela cargada de emotividad y que nos permite acompañar a una joven en un momento difícil de su vida. Esa cercanía logra transmitir mucho mejor el mensaje y hacernos creer que Alicia existió de verdad.

La realidad es que no iríamos muy desencaminados pensado que Alicia existió. Puede que Alicia sea un personaje ficticio y que los diarios solo sean un cuento inventado por unos psicólogos, pero no hay duda de que lo que se narra, aunque sea desde la ficción, es el testimonio de muchas personas.

Por último, mencionar que algunas ediciones del libro incluyen anotaciones y propuestas didácticas, ya que es una lectura recomendada para centros educativos. Por ejemplo, la editorial Debolsillo contó con la especialista Teresa Shaw (filóloga y profesional procedente de América Latina).

Preguntas y respuestas de Pregúntale a Alicia

A continuación, contestamos a algunas de las preguntas más comunes y frecuentes sobre el libro Pregúntale a Alicia.

Personajes y Narrador

¿Cómo era Alicia en el libro Pregúntale a Alicia?

Alicia empieza siendo una adolescente normal. Como tal, desarrolla ciertas inseguridades y dudas sobre su aspecto físico o sus amistades. Aunque a veces no se entienda con su familia, le gusta estar en casa.

No obstante, según avanza la novela y su drogadicción, la personalidad de Alicia cambia. Se vuelve rebelde, violenta y se aleja de su familia. Siente que no pertenece a ningún sitio, aunque de vez en cuando sigue apareciendo en ella esa idea del hogar como algo que anhela y echa de menos.

¿Quién relata la historia de Pregúntale a Alicia?

Alicia es quien relata su propia historia, ya que Pregúntale a Alicia está escrito en forma de diario personal.

¿Cómo se llaman los hermanos de Pregúntale a Alicia?

Los hermanos de Alicia se llaman Tim y Alexandria.

¿Qué tipo de narrador es Pregúntale a Alicia?

Es un narrador en primera persona, pues es la propia Alicia, a través de su diario, la que va narrando su historia. Es, por lo tanto, una narradora-personaje que nos permite a los lectores entender con profundidad su emocionalidad y cómo le afectan los hechos narrados. Además, aunque no podamos saber con exactitud qué piensan el resto de personajes, Alicia sí es capaz de transmitírnoslo, aunque sea desde su perspectiva. Entendemos, pues, que su familia debe estar pasándolo mal y que no saben cómo afrontar la situación.

¿Quién tuvo la culpa de la muerte de Alicia?

El epílogo del libro, donde descubrimos que Alicia ha muerto, no nos dice nada sobre el responsable directo de su muerte (si ha sido una sobredosis accidental o no). Lo que sí nos deja claro es que indirectamente ese final es culpa de las drogas y de cómo fueron destruyendo la confianza, la seguridad y la vida de Alicia. La protagonista es una víctima más.

Argumento y Desarrollo

¿Cuál fue la primera desilusión de Alicia?

La primera desilusión de Alicia es cuando su amigo Roger, del que ella estaba enamorada, rechaza tener una relación romántica con ella. Alicia se siente humillada por ello y cree que hay algo malo en ella.

¿Qué origina el conflicto entre Alicia y sus compañeros?

Alicia entra en conflicto con sus compañeros en varias ocasiones. El principal conflicto se genera cuando empieza a vender droga. Cuando, hacia el final del libro, está intentando desintoxicarse y ya no consume ni vende, la gente se vuelve en su contra y empiezan a acosarla.

¿Cómo fue la primera vez que Alicia probó las drogas?

Alicia prueba por primera vez las drogas en una fiesta a la que invitan un verano que pasa en casa de sus abuelos. Lo hace sin saber lo que está consumiendo. A ella le ofrecen una lata de refresco y la bebe sin saber que algunas de las latas contenían droga. A partir de ese momento, comienza a consumir con cada vez más asiduidad, pues solo cuando está drogada se siente bien.

Temas y Enseñanzas

¿Cuál es el tema de Pregúntale a Alicia?

El tema de Pregúntale a Alicia es la drogadicción y cómo las drogas pueden acabar con la vida de una persona, especialmente cuando esta se encuentra en un estado de máxima vulnerabilidad (como es el caso de Alicia, que atraviesa las inseguridades de la juventud y está alienada de su entorno).

¿Qué nos enseña el texto de Alicia?

El libro Pregúntale a Alicia nos enseña no solo cuáles son los peligros de las drogas, sino cómo el apoyo y la empatía son fundamentales para ayudar a una persona que es adicta.

También pone el foco en cómo cualquier persona, incluso aquellas que parten de una situación económicamente privilegiada, pueden caer en un círculo de destrucción. El diario de Alicia nos hace ver cómo es ese círculo y cómo va destruyendo cada uno de los pilares que sostienen la vida de la protagonista.

Detalles de la Historia

¿Qué era lo que le quitaba la vida a Alicia?

La droga va quitando, poco a poco, la vida a Alicia.

¿Cuántos capítulos y páginas tiene el libro Pregúntale a Alicia?

Pregúntale a Alicia no tiene capítulos como tales, sino que está dividida en las que serían las diferentes entradas de su diario. En cuanto a las páginas, aunque el número exacto puede variar según ediciones, el libro cuenta con 150 páginas.

 

Pregúntale a Alicia es un libro a veces complicado de leer, ya que trata temas como el de las drogas y durante la lectura ves cómo Alicia va perdiendo, poco a poco, su vida. A pesar de ello, esta obra deja grandes aprendizajes y es muy emotivo. Por eso, si estás pensando en leer la novela, inténtalo. Te lo ponemos fácil con este enlace a través del que puedes comprar un ejemplar y recibirlo en pocos días en tu casa.

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María es una filóloga con una formación académica diversa y una especialización en lenguaje, discurso y comunicación. Graduada en Lengua y Literatura Española por la Universidad de La Rioja (2013-2017), destacó con una calificación sobresaliente de 9,025. Durante su carrera, participó en numerosos seminarios y cursos, como los Seminarios de Cine y Literatura Anglo-Americana y el curso de Escritura Creativa. Su tesis final, "Forensic Phonetics and Speaker lineups: theoretical and practical approach", muestra su interés por la fonética forense y los métodos de identificación de hablantes.

María continuó su formación con un Máster en Estudios del Discurso en la Universitat Pompeu Fabra (2017-2018), donde desarrolló su tesis "El packaging como discurso: el discurso de los packs de lácteos funcionales y naturales". Este trabajo analiza cómo el empaque de productos lácteos comunica y persuade al consumidor, explorando el empaque como una forma de discurso publicitario.

Además de su formación académica, María cuenta con certificaciones en gestión de comunidades y redacción de contenido, habilidades que le permiten crear y gestionar contenidos digitales de manera efectiva. Su conocimiento en lingüística, historia, lenguas clásicas, filosofía, geografía, arte, literatura y retórica complementa su capacidad para analizar y comunicar de manera precisa y persuasiva.

Su combinación de conocimientos teóricos y prácticos, junto con su experiencia en diversos campos, hace que María aporte una perspectiva rica y multifacética a cada resumen de obra literaria que realiza.

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