Resumen del libro «Ensayo sobre la ceguera» del autor José Saramago

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Si estás buscando leer un libro que no te deje indiferente, Ensayo sobre la ceguera no te decepcionará. Escrito en 1995 por el escritor portugués José Saramago, que también fue articulista en el diario El País, esta novela parte de una distopía para hacer una crítica a la deshumanización.

La reflexión que se desprende de este libro parece que nunca pasa de moda, por lo que da igual cuando leas esto que te dará que pensar. Si no fuese así, no sería como es una de las obras literarias más vendidas y recomendadas ni se hubiese hecho en 2006 una película basada en ella (Blindness, A ciegas en España).

Ensayo sobre la ceguera: resumen corto

Ensayo sobre la ceguera comienza con uno de esos inicios que dejan sin respiración al lector: un hombre conduce su automóvil cuando de pronto se queda ciego. Con su mujer, acude a la consulta de un oftalmólogo para ver qué le ha ocurrido pero, a pesar de sus amplios conocimientos en medicina ocular, el especialista no encuentra la causa.

Al poco de regresar a su casa, el médico pierde también la vista, y también lo hacen los pacientes que habían coincidido en la sala de espera con el primer ciego.

 

¿Dónde fueron llevados los primeros ciegos en Ensayo sobre la ceguera?

La epidemia va extendiéndose hasta el punto de que el médico, su mujer (que no ha perdido la vista pero dice que sí para acompañar a su marido) y el resto de pacientes son internados en un antiguo hospital psiquiátricos, obligados a hacer una estricta cuarentena.

Al hospital cada día llegan cientos y cientos de personas más, pues el virus de la ceguera es incontrolable y se contagia rápidamente entre los humanos. Además, la situación se descontrola, la comida que les entregan es cada vez más escasa, la vigilancia de los pacientes es férrea y los soldados no dudan en disparar a cualquiera que se intente acercar a ellos. Llega un momento en el que algunos internos tratan de aprovecharse, hacerse con todos los alimentos y venderlos al resto a cambio de objetos de valor y del cuerpo de mujeres, a las que violan.

El caos termina apoderándose de todos los pabellones del hospital y acaba con un incendio y muchos muertos. Los que sobreviven, guiados por la mujer del médico que sigue pudiendo ver, se encuentran con que los soldados también han huido y han dejado la puerta abierta.

 

¿Qué pasa al final del ensayo de la ceguera?

Cuando salen, se encuentran una ciudad que también ha cedido al descontrol. Todo el mundo está ciego y, en grupos de nómadas, van de un lado a otro buscando comida y refugio. El egoísmo y la desesperación causan estragos y episodios violentos que la esposa del médico observa con terror.

Una noche, igual de repentinamente que la perdieron, todos recuperan la vista.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen por capítulos

José Saramago dividió Ensayo sobre la ceguera en capítulos y, al ser una novela tan completa y con tanto argumento, la mejor manera de escribir un buen resumen de este libro es atender a cada una de estas partes.

Si quieres conocer con nosotros los entresijos de esta obra, sigue leyendo este resumen por capítulos de Ensayo sobre la ceguera.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 1

Un hombre conduce  un coche cuando, de pronto, se queda ciego. Así es como empieza Ensayo sobre la ceguera. La respuesta de este  hombre es la obvia: gritar y desesperarse sin saber muy bien qué hacer. Por suerte, un hombre de apiada de él y lo ayuda a salir del automóvil y llegar a su casa. Sin embargo, sintiéndose más vulnerable que nunca, el ciego le pide que se vaya y le deje solo, temiendo que sea un ladrón.

Ya en casa, empieza a moverse a tientas por las habitaciones y, con miedo al no poder ver nada, se queda dormido hasta que su esposa regresa. Asustada, la mujer decide llevar a su marido a una clínica oftalmológica, pues perder la visión repentinamente es raro, pero más lo es que lo que ahora vea sea una capa lechosa de color blanco y no la oscuridad absoluta.

Cuando salen de casa para coger el coche e ir al médico, se dan cuenta de que efectivamente aquel buen samaritano que le ayudó era un ladrón, pues ha robado el vehículo.

Finalmente, aún con rabia por el robo, consiguen llegar a la consulta, donde también esperan una chica con conjuntivitis, un viejo con cataratas y un niño estrábico. Por lo lo curioso de su caso, el médico acepta recibir al nuevo ciego de urgencia. Sin embargo, para su sorpresa y frustración, no puede darle ningún diagnóstico, pues los ojos del paciente no parecen tener ningún daño que explique la ceguera. A pesar de no tener una respuesta, promete consultarlo con algunos colegas de la medicina ocular.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 2

En esta segunda parte José Saramago nos cuenta lo ocurrido con el ladrón del automóvil. Su plan no era robar nada, pero cuando el ciego al que ayudó lo echa de casa sin pedirle las llaves del vehículo que él le estaba guardando, digamos que aprovecha la ocasión.

Tras conducir un rato y tratar de justificar el robo en su cabeza, el ladrón aparca para pensar mejor qué hacer. En ese momento, él también se queda ciego.

Mientra, en la consulta, el médico hace unas llamadas a otros compañeros, con los que debate si la ceguera espontánea de su paciente puede tener un origen psicológico, aunque lo que no cuadra es que vea un manto lechoso. Ya en su casa, el doctor sigue dando vueltas al tema, primero durante la cena con su esposa y luego en su escritorio; ahí sentado, entre libros y papeles, él mismo pierde la visión.

La siguiente persona en quedarse ciega es una mujer prostituida que había acudido al médico por una conjuntivitis leve. A las pocas horas de salir de consulta, a pesar de cumplir con las recomendaciones del doctor, pierde la visión de manera tan espontánea como el resto.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 3

Al día siguiente el médico decide alertar al Ministerio de Salud sobre una posible epidemia de ceguera que afecta a los humanos, pues su única explicación es que hay algún virus del que fue contagiado por su paciente. Tras varias trabas burocráticas, consiguen que alguien le haga caso y que vayan a buscarle para ingresar en un hospital.

Cuando la ambulancia llega, la mujer del médico anuncia que ella acaba de quedarse ciega también.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 4

Los primeros en llegar al hospital psiquiátrico abandonado donde el Ministerio de Salud ha decidido internar a los nuevos ciegos son el médico y su esposa. Aquí descubrimos que esta mujer en realidad no se ha quedado ciega, al menos aún, pero hace parecer que sí para permanecer en el ala donde están los ya contagiados y acompañar a su esposo. A esa misma zona llegan el primer ciego, el ladrón, la de la conjuntivitis y el niño estrábico que también estaba en la consulta oftalmológica la mañana anterior.

Se habilita una segunda ala en el hospital para aquellas personas que han estado en contacto con el posible virus y que potencialmente se quedarán ciegos en seguida.

Cuando ya están todos instalados, los pacientes reciben instrucciones (a través de una grabación) de cuáles son las normas durante su cuarentena. Recibirán tres raciones de comida al día y, bajo ningún concepto, podrán abandonar el recinto. Si lo hacen, se enfrentarán a la pena de muerte. Otra norma es que tienen que quemar su basura y, si alguno muere, también los cadáveres.

Tras escuchar las normas, el ladrón y el primer ciego (el dueño del coche robado) se reconocen y comienzan a pelearse. La situación es ridícula, pero solo acaba cuando el niño pide ir al baño. Guiados por la mujer del médico, que es la que mejor se orienta aunque solo los lectores sepamos el porqué, los pacientes forman una fila y se ponen a buscar el lavabo.

Durante esa expedición, el ladrón empieza a meter mano y a tocar a la mujer de la conjuntivitis. Esta responde a la agresión con una patada, clavando su tacón en la pierna del ladrón, que empieza a sangrar muchísimo. Con lo poco que tienen y que ven, el médico y el primer ciego logran hacerle un torniquete y limpiar la herida, que es bastante profunda.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 5

A la mañana siguiente, la mujer del médico se despierta sorprendida porque aún no se ha quedado ciega, algo que no entiende. Lo primero que hace es observar la herida, cada vez más infectada, del ladrón.

Al poco rato, casi al mismo tiempo que la comida, llegan nuevos internos ciegos. Entre ellos, la esposa del primer ciego y algunas personas que se cruzaron con la mujer de la conjuntivitis. A lo largo del día van llegando más y el recinto se llena, organizándose la gente en salas (la primera queda ocupada por los protagonistas).

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La comida es escasa, pues no hay raciones suficientes. Además, se les niega recibir antibióticos para curar la herida del ladrón. Ya desesperado sabiendo que la infección era cada vez mayor, consigue salir al patio entre gritos de ayuda. Un soldado de los que vigilaban el recinto, asustado, le pega un tiro en la cabeza. Después, ordenan al resto de pacientes que recojan el cuerpo y lo entierren.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 6

El entierro del ladrón es complicado pues les cuesta encontrar una pala para darle sepultura. Finalmente, la mujer del médico pide una (haciéndose todavía pasar por ciega) y entierran el cuerpo sin mayor ceremonia.

Cuando llega la hora de la comida, varios internos acuden desesperados a cogerla. Tal es su ansía que esta es interpretada por peligrosa por varios soldados, que abren fuego y asesinan a varios ciegos.

La primera crisis de liderazgo llega cuando los ciegos deben decidir si comer antes o después de enterrar a los muertos. El médico se da cuenta de que se están convirtiendo en animales.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 7

La esposa del médico se despierta al día siguiente aún con la vista intacta, pero desesperada al darse cuenta de en dónde se ha metido. A su consuelo llega la mujer de la conjuntivitis.

Cuando toca el momento de comer, los representantes de cada sala acuerdan repartir los alimentos de forma justa. El problema es que ir a coger las cajas de comida se ha convertido en un peligro por los soldados, que no dudan en disparar si ven que alguien se acerca demasiado a ellos. 

La comida ya no solo es escasa, sino que algunos internos empiezan a robarla, aunque no se sabe quiénes son.

Además, llegan cientos y cientos de personas más y en unas horas se ocupan todas las salas del hospital, impidiendo hacer ya una división entre los que aún no estaban ciegos y los que sí.

Uno de los recién llegados es un hombre con una venda en el ojo, que resulta ser el paciente con cataratas de la consulta del oftalmólogo.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 8

El viejo de la venda lleva con él una pequeña radio que permite a los enfermos saber qué está pasando fuera. Las noticias que les llegan es que el Gobierno tenía la certeza de que el número de casos ya había llegado a un pico, pero no es así, pues el número de personas ciegas seguía aumentando.

No hay una estrategia clara sobre qué hacer y la epidemia ha paralizado toda la ciudad, pues nadie quiere salir y exponerse a la enfermedad.

En el hospital el ánimo de los ciegos ha decaído tras escuchar todo eso.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 9

La inmundicia dentro del hospital es cada vez mayor, ya que los ciegos ni siquiera se molestan en ir al baño para hacer sus necesidades. La mujer del médico está tan desolado que se plantea contar la verdad al resto de internos para poder moverse con libertad, sin estar fingiendo. Sin embargo, se da cuenta de que confesarlo implicaría que ella tendría que encargarse de toda la limpieza y todas las gestiones, un trabajo ingente para una sola persona.

En el momento de ir a coger la comida, los representantes de una de las salas se hacen con todas las cajas y, a punta de pistola, amenazan a cualquiera que se atreva a decirles algo. Anuncian que quien quiera algo de alimento, deberá pagarlo con objetos de valor.

Los internos deciden que no tienen otra opción, así que van a sus habitaciones a coger todo lo que vale algo y entregárselo al médico, que será el encargado de acudir a la sala del ciego de la pistola para intercambiarlo por comida. Los únicos que se quedan con algo con el viejo, que no entrega su radio, y la mujer del médico, que esconde unas tijeras.

Durante el intercambio, el médico se da cuenta de que quien le lleva las cuentas en braille al de la pistola era un hombre que siempre había sido ciego.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 10

El viejo de la venda sigue escuchando las noticias pero a poco volumen para que los de las otras salas no se enteren. Sin embargo, sí que comunica la información a sus compañeros. Un día, las noticias dejan de oírse porque es el locutor quien se queda ciego.

A pesar de lo violento y lo injusto de la situación, la manera de vender comida del ciego de la pistola es bastante eficiente, pues cada cual compra la comida necesaria para mantenerse saciado.

Esa noche la esposa del médico decide dar una vuelta por el recinto mientras todos duermen. En la sala enemiga, la del ciego con pistola, descubre que solo hay hombres (veinte en total) y que todo está muy limpio y vigilado, pues en la puerta hay un centinela. De vuelta a su sala, se encuentra con dos ciegos haciendo al amor, lo que le llena de compasión y esperanza.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 11

La autocracia impuesta por la sala del ciego de la pistola está empezando a levantar tensiones. Los de las otras salas discuten sobre si rebelarse y atacar o no, ya que aunque ganasen muchos no saldrían vivos. Y si perdiesen, las consecuencias serían nefastas.

Llega un momento en el que los matones piden más dinero a cambio de la misma cantidad de comida, a lo que el resto de internos responde que no tienen con qué pagar, pues todos sus objetos de valor ya han sido utilizados como moneda. Los matones establecen que un nuevo método de pago podrá ser el cuerpo de las mujeres, a las que cada sala podrá enviar para ser prostituidas a cambio de alimento.

Las mujeres terminan aceptando, pues es lo mejor para el bien común. Cuando van a la sala de los matones, son violadas repetidamente. Al regresar, una de ellas cae muerta. La esposa del médico, ya sin fingir que no puede ver, se dedica a lavar a cada una de las supervivientes y también a la fallecida.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 12

Cansada del sufrimiento y viendo como en la sala de los matones iban a violar a las mujeres de otro pabellón, la esposa del médico decide actuar. Una noche, coge las tijeras y sigilosamente se acerca a la sala en cuestión y degolla con su arma al ciego de la pistola justo cuando iba a agredir a una joven. 

El caos se extiende por la sala y el ciego que contaba el dinero coge la pistola, proclamándose nuevo líder. La esposa del médico le dice que puede ser líder de esa sala, pero que cualquier hombre que salga de ella será apuñalado. A partir de ese momento, serán ella y sus compañeros de sala quienes gestionen la comida.

Sin embargo, la esperanza de que todo va a mejorar dura poco, pues las cajas de comida dejan de llegar. Los soldados explican que nos las están llevando porque ellos tampoco las reciben. 

Hambrientos y confundidos, los internos salen al patio para exigir su comida. En medio del alboroto, la joven a la que esposa del médico salvó de ser violada decide quemar la sala de los matones. El incendio termina extendiéndose por todo el recinto y muchos pacientes son arrasados por las llamas. Los que consiguen sobrevivir llegan al patio. Ahí, la esposa del oftalmólogo se da cuenta de que ya no hay soldados ni nadie que vigile la puerta, que ha quedado abierta.

Son libres.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 13

Cuando salen a la calle, lo primero que hacen los internos es ir a buscar comida. La mujer del médico llega, junto a sus compañeros de sala, a una farmacia, donde acampa una familia. Sin revelar que ella puede ver, le pregunta al farmacéutico qué está pasando. Este le explica cómo funcionan las cosas ahora: la gente, ciega, se mueve por grupos tratando de encontrar alimento. Cuando necesitan más, cambian de lugar y alguien ocupa su refugio anterior. Nadie puede ver ni encontrar el camino de vuelta, por lo que todos son nómadas.

La mujer deja al grupo en otra tienda mientras ella va a buscar un supermercado. Llega a uno pero lo encuentra medio vacío, con diferentes grupos nómadas discutiendo por lo poco que queda. Cuando está a punto de irse, recuerda que todos los supermercados tienen almacén, y se dispone a buscarlo a sabiendas de que posiblemente los ciegos no lo habrán encontrado.

Finalmente, da con las escaleras que bajan al almacén, que está lleno de comida. A la vez que llena bolsas y bolsas, come algo pues se muere de hambre. Cuando sale, los ciegos que estaban en el supermercado huelen la comida y comienzan a perseguirla. Aunque logra escapar, se siente muy triste y asustada y se echa a llorar. Un perro acude a consolarla y lamerle las lágrimas.

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Después de esta pausa desesperada, la mujer regresa a la tienda donde le espera su grupo y reparte la comida. El plan, después de llenar el estómago, es conseguir calzado y luego ir a sus respectivas casas.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 14

La primera casa a la que se dirigen es a la de la chica de la conjuntivitis. En su bloque de edificios parece no haber nadie, pero en el primer piso encuentran a una anciana que ha estado sobreviviendo gracias a los conejos que criaba, a los que ha ido sacrificando para poder comérselos. La joven de la conjuntivitis decide dejarle a esta mujer la llave de su propiedad, pidiéndole que se la guarde por si su familia en algún momento vuelve y necesita entrar.

Tras pasar todo el grupo junto la noche en la vivienda de la chica de la conjuntivitis, a la mañana siguiente se disponen a partir a su siguiente destino: la casa del médico. Durante el camino, pasan por el distrito financiero, donde ven como la desesperación se apoderó también del lugar.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 15

El grupo decide instalarse en la casa del médico, ya que es bastante espaciosa y en los armarios encuentran ropa de cama, calzado, etc. Cuando se pone a llover, recogen el agua de lluvia y preparan una bañera improvisada para poder lavarse.

Cada vez queda menos comida, que dan prioritariamente al niño con estrabismo.

A pesar de que su lugar fijo será esta casa, la mujer del médico ayuda al primer ciego y a su esposa a buscar su propiedad. Allí se encuentran con un hombre que dice ser escritor, aunque ahora nadie podrá volver a leer sus palabras. Les cuenta que ha estado documentando, como ha podido, toda su experiencia gracias a un bolígrafo y un trozo de papel.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 16

Al día siguiente el médico le pide a su mujer que le acompañe a visitar su consulta, para ver qué ha sido de ella. No encuentran nada raro, pero es obvio que nada de lo que hay allí sirve para algo. Cuando vuelven a casa, por el camino escuchan a grupos de ciegos reunidos alrededor de otros que dan discursos sobre profecías. El médico se apena de que ningún discurso o diálogo dice nada sobre la importancia de colectivizarse u organizarse como comunidad, que es lo que realmente necesitan para sobrevivir.

Visitan de nuevo la casa de la joven de la conjuntivitis para descubrir el cuerpo de la anciana. La joven se entristece por su muerte, ya que le había dejado a ella las llaves de su casa y no puede encontrarlas. No obstante, al mirar mejor, la esposa del médico se da cuenta de que la mujer aún tiene la llave en su mano, por lo que pueden recuperarla. Deciden enterrar el cuerpo en el jardín.

De vuelta en su refugio, el grupo sigue conviviendo, aunque empiezan a crearse lazos especiales. La chica de la conjuntivitis y el señor de la venda se declaran su amor y deciden permanecer juntos, incluso si en algún momento hay que abandonar el grupo. El niño por su parte se siente cada vez más unido al médico y a su esposa.

 

Ensayo sobre la ceguera: resumen capítulo 17

Con el nuevo día, la mujer del médico anuncia que hay que volver al almacén, pues no les queda demasiada comida. Cuando están yendo, vuelven a escuchar discursos, aunque esta vez sí hablan de organizarse, de democracia, etc.

Ya en el supermercado, la mujer del médico se sorprende de ver que no hay nadie. Según se acerca al supermercado, le va llegando un fuerte a olor a descomposición. Al asomarse, ve una montaña de cadáveres en descomposición. Los ciegos habían intentado bajar pero se habían ido cayendo y, en consecuencia, muriendo. La escena es tan desagradable que la mujer del médico no puede sino gritar del horror. Es su esposo quien tiene que arrastrarla para sacarla de allí.

Esa noche el grupo se dispone a dormir sin haber cenado nada cuando algo ocurre: el primer ciego cierra los ojos y ve negro. Esto lo confunde, pues debería ver blanco. Cuando abre los ojos, se da cuenta de que puede ver de nuevo. Al poco, la ciudad se llena de gente gritando: «Veo, veo».

 

Ensayo sobre la ceguera: sinopsis

¿Cuál dirías que es la sinopsis de esta novela? Seguro que después de leer nuestro resumen de Ensayo sobre la ceguera puedes contestar a la pregunta, aunque queremos echarte una mano.

Ensayo sobre la ceguera es un libro que habla sobre la ceguera o la enfermedad repentina y las consecuencias deshumanizadoras que estas traen. Todo empieza cuando un hombre se queda ciego en medio de la calle. A este le siguen cientos de humanos más que pierden de manera repentina la vista, lo que genera un gran caos en la ciudad y en el hospital al que van llegando los pacientes. Con la crisis médica llegan el egoísmo y el pánico, que genera violencia, frustración y desesperación. José Saramago narra de una manera brillante cómo en situaciones así hasta el acto más horrible justifica la supervivencia.

 

Ensayo sobre la ceguera: frases destacables

La escritura de José Saramago es de esas que ha dejado huella en la literatura, especialmente por libros como el que nos ocupa, una de sus grandes obras. En él no se limita a hacer una crítica tan perspicaz al individualismo y al egoísmo, sino que nos muestra de dónde nacen sentimientos tan oscuros, pero al mismo tiempo propios de la naturaleza humana.

Si aún no has leído la obra al completo, te dejamos algunas frases destacables de Ensayo sobre la ceguera:

«Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos.»

«De esa masa estamos hechos, mitad indiferencia y mitad ruindad.»

«Una persona empieza por ceder en las pequeñas cosas y acaba por perder todo el sentido de la vida.»

«Qué frágil es la vida si la abandonan.»

«La ceguera también es esto, vivir en un mundo donde se ha acabado la esperanza.»

«Si no somos capaces de vivir enteramente como personas, hagamos lo posible para no vivir enteramente como animales»

«No hay ciegos, sino cegueras»

¿Impactantes verdad? Muchas de ellas pertenecen a algún diálogo entre el médico y su mujer, quizá los grandes filósofos y héroes de la novela. Si quieres leer un análisis más profundo de algunas de estas frases de Ensayo sobre la ceguera aquí puedes encontrar un buen artículo que lo hace. No obstante, no hay nada como leer la obra completa para descubrir la siempre correcta escritura de un narrador como José Saramago, que por algo recibió el Premio Nobel de Literatura en 1998.

 

Ensayo sobre la ceguera: segunda parte

José Saramago escribió una segunda parte de Ensayo sobre la ceguera. Este libro lleva el título Ensayo sobre la lucidez, y se publicó en 2004. Ambas novelas tienen en común los personajes y la ciudad ficticia donde se desarrolla la historia.

En la segunda parte la «blancura» no es lo que ven las personas, sino lo que votan, ya que el argumento gira en torno a unas elecciones en las que todos los electores votan en blanco. Puedes leer más sobre la trama aquí.

 

Ensayo sobre la ceguera: análisis

Igual que resumen 1984 de George Orwell, Ensayo sobre la ceguera es una distopía cuyo significado da para mucho análisis, así que no hay tiempo que perder.

Eso sí, a diferencia de 1984 la novela de José Saramago no se desarrolla en una sociedad muy diferente a la nuestra o en la que hay un sistema político que ha cambiado el modo de vivir. Nada de eso. El escritor portugués plantea una realidad como la nuestra en la que lo único que ocurre es que una enfermedad («la ceguera blanca») arrasa con la vista de la gente pero también con sus mejores valores e intenciones. 

Uno de los aspectos más interesantes de libro es analizar su semiótica, es decir, cada símbolo (y su significado) que aparece en la historia.

Lo primero que hay que entender es que toda la novela en sí es una alegoría del mito de la caverna de Platón, que también aparece en El mundo de Sofía de Joseph Goldstein.

 

La gran alegoría de Saramago

Saramago plantea la epidemia como una gran alegoría de la caverna de Platón. La enfermedad que se extiende por toda la ciudad es la ignorancia en la que la sociedad actual vive, movida por impulsos irracionales, como si no viesen la realidad que hay ante ellos. La única persona que conserva la vista (la mujer del médico) es la que ve las cosas como realmente son, la que sabe qué ocurre realmente, dónde se encuentra todo, cómo salir de la caverna… Posee la vista, que simboliza la razón, y por tanto puede guiar al resto.

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Por otro lado, el hecho de que los personajes no tengan nombres (ni la ciudad) nos hace pensar también que el escritor tenía una intención alegórica.

 

¿Qué simboliza la ceguera en la obra literaria de Saramago?

La ceguera en sí es un símbolo, el principal, de la novela. Juzgando las consecuencias de la ceguera, Saramago lo que realmente está haciendo es una crítica de la ignorancia y la irracionalidad. 

Los humanos que van quedándose ciegos ven limitado su mundo y dejan de verlo tal cual es. En cambio, ven solo lo que su imaginación cree ver: amenazas, mentiras, traiciones, peligros…

 

La ironía de José Saramago en Ensayo sobre la ceguera

Podría decirse que Saramago era algo cínico, algo que se ve en algunos elementos del libro:

  • El único médico que aparece en la historia es oftalmólogo, y también se queda ciego. Esto representa que incluso la persona que aparentemente posee más conocimiento tiene peligro de dejar de ver las cosas como son.

 

  • Los mismos hombres que se niegan a que sus mujeres sean entregadas como pago son los que luego van a buscar la comida.

 

  • Algunas de las personas que se quedan ciegas (como el médico), se dan cuenta de lo ciegos que había estado hasta ese momento, incapaces de ver el privilegio que poseían por simplemente poder comer cada día.

 

¿Por qué el título de Ensayo sobre la ceguera?

El título también es una gran pista: Saramago no quería escribir una historia, sino un ensayo sobre la imposibilidad de ver la realidad. Lo que hace el escritor portugués es presentar una tesis sobre la supervivencia y la deshumanización cuando la razón desaparece. De esto hablan largo y tendido María Isabel Huayán Briceño y Jenry Paul Pérez Miñano en el artículo «La ceguera como figura simbólico-alegórica de la pérdida de la moral social y la deshumanización en Ensayo sobre La Ceguera de José Saramago»

Al mismo tiempo, hace una alabanza al conocimiento y la colectivización.

 

¿Qué tipo de ensayo es Ensayo sobre la ceguera?

Que el título no te engañe, Ensayo sobre la ceguera no es un ensayo al uso ni una novela corta. De hecho, podría definirse más bien como una novela política y social. 

Además de la alegoría sobre la cueva de Platón, Saramago también hace una crítica política y social bastante cruenta en este libro. A través de la historia de los ciegos evidencia la fatalidad de no tener en cuenta los problemas reales de la gente. Si los gobernadores hubiesen buscado soluciones a la epidemia (racionar alimentos, enseñar a leer el braille…), quizá las consecuencias no hubiesen sido tan catastróficas.

Por supuesto, también hace una parábola de la sociedad actual para juzgar cuando las personas nos dejamos guiar por los motivos individuales en lugar de organizarnos. En este sentido, la intención moralizante de la novela queda clara al final cuando la gente recupera la vista justo después de que el médico y su esposa escuchen a gente  hablando de sistemas democráticos.

 

¿Qué enseñanza nos deja la ceguera?

Como ya hemos adelantado, la enseñanza final de la ceguera es que esta puede afectar a mucho más que a la vista. 

Un  ejemplo es el hombre de la venda, que estaba desde siempre ciego de un ojo por cataratas pero nunca había tenido mayor problema. Sin embargo, todo cambia cuando la ceguera empieza a afectar también a la razón, impidiendo que la gente distinga entre el bien y el mal y justifique todos sus actos por sobrevivir.

Por lo tanto, ciego no es quien no ve el objeto que hay delante suyo, sino quien no sabe entender las problemáticas y las soluciones y se deja guiar por los impulsos irracionales y puramente egoístas.

 

¿Qué dice el Ensayo sobre la ceguera?

Muchos críticos han querido ver en Ensayo sobre la ceguera una especie de mensaje de autoayuda de Saramago, que viene a decirnos que debemos abrir bien los ojos y la mente ante las realidades que nos rodean. La solidaridad siempre tiene cabida (se ve en escenas como la de la mujer del médico cuidando a todos sus compañeros, especialmente a las mujeres tras las violaciones), por mucho que haya quienes quieran cegarnos.

El autor portugués construyó una gran alegoría que nos avisa de que debemos salir de nuestras cuevas, reflexionar sobre la ética y construir un mundo en el que los ojos no son tan importantes como el amor o la democracia.

 

¿Quién narra el libro Ensayo sobre la ceguera?

El narrador de Ensayo sobre la ceguera no es ningún personaje. Es omnisciente y en tercera persona, por lo que sabe todo lo que ocurre.

 

¿Dónde se desarrolla la historia de Ensayo sobre la ceguera?

No se especifica el nombre de la ciudad donde se desarrolla la historia de Ensayo sobre la ceguera. Además, como los personajes tampoco tienen nombres, no podemos intuir su procedencia.

Lo que sí aparecen son lugares genéricos, como el hospital psiquiátrico, las casas de los personajes o el supermercado.

 

Ensayo sobre la ceguera: personajes

Durante la historia de Ensayo sobre la ceguera van apareciendo varios personajes, algunos más importantes que otros. Los dos protagonistas podría decirse que son el médico y su esposa, ya que actúa como guías y representantes del grupo de la primera sala del hospital psiquiátrico.

 

¿Quién es el personaje principal de Ensayo sobre la ceguera?

La gran protagonista, por ese simbolismo del que ya hemos hablado, es la esposa del médico.

Para empezar, es la única que no se queda ciega, a pesar del contacto continuo con personas ciegas. El hecho de que a pesar de ello decida acompañar a su marido y no gozar del privilegio que le da ver, demuestra que es solidaria. Esto también queda claro cuando aprovecha que puede ver no para robar alimento, por ejemplo, sino para ayudar a sus compañeros, compartir comida con ellos o asesinar al tirano del hospital. Esta última acción es la más «mala», pero está hecha a favor del bien común.

Sin duda, esta mujer no solo representa la sabiduría dentro de la alegoría del mito de la caverna, sino también la democracia y el afecto que tanto alaba Saramago.

 

La importancia de la chica con conjuntivitis

Puede parecer que esta joven, que estaba en situación de prostitución antes de quedarse ciega, no es importante. Sin embargo, es símbolo de la solidaridad y también de la dignidad, pues no acepta el abuso del ladrón cuando este la manosea.

Cuando se queda ciega, por su condición de prostituta, es tratada peor que nadie, lo que Saramago utiliza para criticar las clases sociales de la Edad Contemporánea y cómo estas se utilizan para juzgar. 

 

El primer ciego

Este hombre no es solo el primer ciego, sino el primero en recuperar la vista. Apenas sabemos nada de él, solo que conducía su coche cuando pierde la visión.

Un episodio que merece la pena comentar es cuando, ya en el hospital psiquiátrico, se enzarza en una pelea con el ladrón del coche. Esta escena es entre cómica e irónica pues, a pesar de que se ha quedado ciego y ha perdido una de las cosas más preciadas (la vista), sigue preocupado y enfadado por un automóvil. Esto es sin duda un juicio de Saramago hacia el capitalismo que hoy podría leerse también como un canto hacia el minimalismo y la importancia de relativizar sobre nuestras pertenencias.

 

El ciego de la pistola

Actúa como el gran símbolo de la violencia, el que intenta aprovecharse del mal de todos (la ceguera) olvidándose de que también es el suyo. 

A través de su personaje podemos analizar el autoritarismo y cómo siempre habrá alguien que querrá tomar el poder cuando este, en un principio, es inexistente. En el hospital al fin y al cabo todos están en las mismas condiciones y se rigen por las mismas normas. No obstante, este hombre trata de crear desigualdades dentro del sistema.

 

¿Te has quedado con ganas de saber más sobre Ensayo sobre la ceguera? Antes de que te pongas a buscar otra reseña, análisis o resumen de Ensayo sobre la ceguera, nuestro consejo es que te hagas con una copia de la novela. Puedes encontrarlo en cualquier librería (¡es un clásico!) o en Amazon a través de este enlace (también está disponible el libro electrónico en Amazon Kindle si quieres ahorrarte algún euro y espacio en tu estantería).

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